Proposición no de ley — PARA ADOPTAR LAS MEDIDAS ADECUADAS PARA QUE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD ACOMPAÑADAS POR PERROS DE ASISTENCIA PUEDAN ACCEDER A LOS LUGARES Y SERVICIOS DE USO PÚBLICO, ASÍ COMO A LOS TRANSPORTES PÚBLICOS.

 

PRESENTADA POR EL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA DEL CONGRESO.

(Número de expediente 161/000131.)

El señor PRESIDENTE: Pasamos al punto IV: Proposición no de ley para adoptar las medidas adecuadas para que las personas con discapacidad acompañadas de perros de asistencia puedan acceder a los lugares y servicios de uso público, así como a los transportes públicos. Para su defensa, y en nombre del Grupo Socialista, tiene la palabra don Miguel Ángel Heredia Díaz.

El señor HEREDIA DÍAZ: La Constitución española en su artículo 14 reconoce el derecho a la igualdad de todos los españoles ante la ley. Por su parte, el artículo 49 dirige un mandato a los poderes públicos para realizar una política de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de las personas con discapacidad, a las que se prestará especial atención en el disfrute de los derechos que el título primero otorga a todos los ciudadanos. Este último precepto debe ponerse en relación directa con el apartado segundo del artículo 9 de la Constitución, con un mandato específico también a los poderes públicos de promover las condiciones para que la libertad e igualdad del individuo

y de los grupos en que se integren sean reales y efectivas, y remover los obstáculos que impidan y dificulten su plenitud. En este contexto, el Grupo Parlamentario Socialista entiende que el sistema de ayuda de perros guía se ha demostrado muy eficaz con las personas con discapacidad visual, pero no hay que olvidar otro amplio grupo de personas con otras discapacidades que utilizan perros de asistencia para su desenvolvimiento diario, a fin de garantizar o mejorar su autonomía personal y de la eliminación de las barreras con las que diariamente se encuentran. La utilización de perros de asistencia permite que las personas sordas, parapléjicas, tetrapléjicas, con esclerosis u otras discapacidades deambulen o permanezcan con las garantías que preceptivamente se establecen en la Constitución y en la reciente Ley 51/2003, garantizando de esta forma la participación de los ciudadanos con discapacidades en la vida política, social, económica o cultural.

Los perros de asistencia realizan labores de ayuda concreta como recoger cosas del suelo, tirar de una silla de ruedas, apagar y encender luces, marcar una llamada telefónica de emergencia, emitir un ladrido de aviso.

Dependiendo de las necesidades del propietario y el adiestramiento recibido, un perro de asistencia puede realizar hasta una docena de tareas diferentes. Además de estas labores de ayuda, los perros de asistencia son ante todo un auténtico catalizador social, es decir, una persona discapacitada acompañada de perro de asistencia se relaciona más, se comunica más y desarrolla una vida social mayor, facilitando, como digo, su vida cotidiana.

El perro puede tener mucha importancia como apoyo psicológico, ofrece cariño, juego, compañía, y además otra consecuencia positiva es que el dueño, al tener que salir a la calle más a menudo, se relaciona más y por tanto también mejora la calidad de los momentos de ocio, hace más ejercicio, etcétera. Parece lógico, por tanto, que los perros puedan acompañar a sus dueños al cine, teatro, instalaciones municipales y medios de transporte, es decir, a todos aquellos lugares a los que una persona de estas características, discapacitada, desee ir. Sin embargo, desgraciadamente esto no es así, en la mayoría de los casos se les impide el paso.

En algunos países de Europa y en Estados Unidos las asociaciones de perros de asistencia llevan ya algunos años funcionando, y en España estamos hablando de un

tipo de trabajo que está introduciéndose y hay muy pocos adiestradores profesionales para esta labor con experiencia, salvo los preparadores de los perros guía.

En este sentido, el Grupo Parlamentario Socialista demanda hoy aquí al Gobierno, a través de esta iniciativa parlamentaria, que se adopten las medidas adecuadas para garantizar a toda persona con discapacidad que tenga necesidad para su desarrollo personal el uso de perro de asistencia. Se insta al Gobierno a adoptar todas las medidas adecuadas en este sentido.

Esta propuesta no por modesta es menos importante, puesto que contribuye a facilitar la vida cotidiana de aquellos a favor de los que, conforme al artículo 49 de nuestra Constitución, los poderes públicos han de disponer las medidas necesarias para su integración social.

Además, se halla en consonancia con el artículo 10 de la Ley de igualdad de oportunidades, de las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación, puesto

que si no se permite el acompañamiento de perros en lugares, servicios de uso público y transportes públicos, se impide de forma no justificada el uso y utilización de tal entorno y servicios a determinados discapacitados, a los que se les colocaría en una muy grave situación de desigualdad. Obviamente, esta medida habrá que ponerla en marcha en coordinación con las asociaciones más representativas de los discapacitados, y en especial del Consejo Nacional de Discapacidad, así como de las comunidades autónomas a través de la conferencia sectorial correspondiente, y de las corporaciones locales a través de la Federación Española de Municipios y Provincias, conforme a la disposición final primera de la Ley 51/2003.

La iniciativa que hemos presentado los socialistas dice textualmente: Se insta al Gobierno a adoptar las medidas adecuadas para que las personas con discapacidad acompañadas de perros de asistencia puedan acceder a los lugares y servicios de uso público, así como a los transportes públicos. El Partido Popular ha presentado una enmienda a esta iniciativa, en la que parece hay un acercamiento. Propone incluir a la propuesta que hacemos los socialistas el siguiente texto: El Congreso de los Diputados insta al Gobierno, en coordinación con las asociaciones más representativas de los discapacitados, y en especial del Consejo Nacional de la Discapacidad, así como de las comunidades autónomas a través de la conferencia sectorial correspondiente y también de las corporaciones locales a través de la Federación Española de Municipios y Provincias, que se adopten... y continuaría la proposición no de ley del Partido Socialista. Confiamos en el apoyo de todos los grupos parlamentarios a esta propuesta que solucione un problema que afecta a miles de personas discapacitadas en nuestro país.

El señor PRESIDENTE: Para la defensa de la enmienda presentada por el Grupo Popular tiene la palabra don Leopoldo Bertrand de la Riera.

El señor BERTRAND DE LA RIERA: Yo quisiera comenzar mi intervención haciendo algunas reflexiones sobre los perros de asistencia. Empezaría con tres preguntas. ¿Cómo puede un señor en silla de ruedas recoger la llave de entrada de su casa cuando al intentar abrir la puerta se le cae escaleras abajo? ¿Cómo escucha una madre sorda el llanto de su hijo en la cuna que está en la habitación cercana? ¿Cómo un ciego que quiere cruzar un semáforo y está solo, sin que nadie le pueda decir si está verde o está rojo, puede cruzar ese semáforo? La respuesta a éstos y otros problemas la tenemos en el apasionante mundo de los perros de asistencia y por eso yo quería hacer algunas reflexiones, muchas de las cuales ya hizo el diputado Heredia en estos momentos.

¿Qué es un perro de asistencia? Un perro de asistencia es un perro especialmente entrenado para dar apoyo físico y psicológico a su dueño. La Organización Española de Perros de Asistencia le define como los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos o los brazos o las piernas de los señores que van en silla de ruedas. Con la compañía de un perro de asistencia se logra que las personas con discapacidad aumenten su autoestima, su autoconfianza, sus habilidades sociales, su afecto y sobre todo es un potente antidepresivo en personas que sufren trastornos físicos o psíquicos de cualquier índole.

Los primeros perros de asistencia que se conocen son los llamados perros guías o perros lazarillos, denominación que no gusta nada a los miembros de la ONCE, prefieren llamarlos perros guía que perros lazarillos.

Nacieron en la Primera Guerra Mundial, en el año 1916, cuando el doctor Stelling se dedicaba a amaestrar perros para tenerlos como exploradores o como armas en las contiendas. Terminada la guerra, aparecieron muchísimos ciegos y se dio la casualidad de que el doctor Stelling se encontraba en una clínica con uno perro de guerra y un señor ciego lo cogió y se dio cuenta de cómo libraba los obstáculos y cómo lo sacaba a la calle. Allí nació el primer perro guía y la primera sociedad para adiestrar perros para ciegos. Con el tiempo se abrieron muchísimas escuelas de perros.

En España tenemos en estos momentos dos escuelas muy importantes, una que se fundó en el año 1966, que se llama Club de los Leones, que está subvencionada totalmente por la ONCE, y la otra, que está en Boadilla del Monte, que es de la ONCE la finca, con una superficie de más de 100.000 metros cuadrados, donde no solamente adiestran a los perros, sino que los crían. Es un proceso larguísimo y costosísimo, y al final el perro y el dueño del perro se unen en una simbiosis que suele costar alrededor de 6 ó 7 millones de pesetas. La ONCE da gratuitamente esos perros a sus afiliados, a uno de los de los seiscientos y pico mil afiliados que tiene en estos momentos hay en España 600 perros guía. Se preparan del orden de 100 perros guía al año. En España tenemos sólo 600 perros guía.

Hay un tema muy importante, que a mí me lo comentaron en la ONCE. Hay que recordar que cuando un perro de ciego está trabajando no se le puede llamar ni acariciar, porque puede causar un importante accidente; se desconcentra y puede pasar una desgracia. Los tipos de perros guía son muy amplios. Hay perros de ciegos, que se llaman perros guía; perros de escucha; perros de sordos; perros de rescate, para algún desastre como un terremoto; perros de terapia, para los discapacitados; perros salvavidas y perros de silla de ruedas. Como dijo muy bien el señor Heredia, los perros hacen muchísimas funciones. Voy a repetir algunas: guía de ciegos, recoger objetos del suelo, abrir o cerrar puertas y cajones, avisar de ruidos, emitir ladridos de aviso, ayudar a subir bordillos o rampas, apoyo psicológico, tirar de las sillas, encendido de luces, búsqueda y localización, ayudar a acostarse, ayudar a desvestirse al usuario y, sobre todo, hacer compañía, proporcionar apoyo y alegrar la vida del dueño.

Hay muchísimos programas de perros y de caballos que en este momento no voy a citar, porque son muchos y sería muy largo. Vamos a contar en forma de cuento cuál es la legislación en materia de perros guías o perros de asistencia: Uva no es un perro cualquiera, es la perra de asistencia de Raúl. Ella es los oídos de Raúl, le avisa de ruidos tanto en casa como en la calle y Raúl quiere que Uva le acompañe a todas partes, al supermercado, al autobús, a su casa, a un teatro... Sin embargo, desgraciadamente eso no es así. En la mayoría de los casos se les impide el paso y esta falta de sensibilidad hace necesaria la existencia de legislación que regule este libre paso. No hay legislación para perros videntes, para perros que no sean de ciegos, para personas que ven con perros de asistencia. La Asociación de Perros de Asistencia de España hizo un intento en dos municipios, en Salamanca y en Cáceres, primer equipo que estaba trabajando. Pueden tener libertad de acceso a todo tipo de establecimiento. Esto, que parece algo sencillo de conseguir, en realidad no lo es, ya que la legislación española sólo está pensada para los usuarios de perros guías, es decir, para los ciegos. Y los equipos formados por personas con otra discapacidad, acompañados por un perro de asistencia, no tienen los mismos derechos que las personas ciegas acompañadas de sus perros guía. La mejor manera de conseguir el libre acceso será la legislación. Pero será a largo plazo. Por lo tanto, a corto plazo es mejor dirigirse a las comunidades o a los municipios y que ellos regulen el acceso de los equipos formados por una persona discapacitada y un perro de asistencia. Sin embargo, hay dos comunidades autónomas, que han legislado ya sobre perros de asistencia para personas con discapacidad, para permitir que toda persona con discapacidad —visual, auditiva, locomotora o de cualquier otra índole— total o parcial, que tenga necesidad o sea recomendable el uso de perros de asistencia, tenga el derecho al acceso, deambulación y permanencia junto con éste a todos los lugares, alojamientos, establecimientos, locales y demás espacios de uso público. Estas comunidades son la gallega y la valenciana, llegando incluso a multar con cuantías que oscilan entre los 150 euros y los 12.500 euros. Ambas leyes son del año 2003, la primera, del 26 de diciembre, y la segunda, de abril del mismo año. No tengo aquí los datos, pero por si a alguien le interesa, la de la Comunidad gallega es la número 10/2003, y la de la Generalidad Valenciana es la número 12/2003. Mi grupo presentó una enmienda de modificación que tiene el portavoz, de la que antes se habló, por lo que no me voy a detener en este tema.

Cuando estuve en la ONCE preparando este trabajo, estimé interesante lo que me decían allí: Los perros potencialmente peligrosos son similares a los perros de asistencia, porque tienen un peso superior a 20 kilos, un tamaño de la cabeza de no sé qué superficie y una altura determinada. Temen que pueda interferir una ley con la otra, hecho que el legislador debe tener presente cuando legisle sobre los perros de asistencia.

Quisiera terminar con un pequeño relato muy reciente, de este año, de un señor de Santander, que muy bien podría llamarse: «Dos ruedas y ocho patas». El relato dice así. El camino es largo para cualquiera, pero para algunos lo es un poquito más. Lo que a unos les parece un obstáculo inocente, a otros les supone un abismo insalvable. Pero todos, y el Apóstol sería el primero en decirlo si pudiera, absolutamente todos, tienen que tener la oportunidad de llegar hasta Santiago (hasta Santiago de Compostela, se refiere). Para demostrarlo, un joven llevó a cabo una iniciativa singular: una silla de ruedas, dos perros de asistencia y buenos propósitos en la mochila. Se convirtió en peregrino sobre dos ruedas y ocho patas. Su objetivo: sensibilizar y abrir caminos.

El señor PRESIDENTE: ¿Algún grupo desea fijar posición? ¿El portavoz del Grupo Socialista autor de la proposición no de ley acepta la enmienda en los términos que anteriormente expresó en su intervención?

(Asentimiento.)

 

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