
Tranquilos, no os asustéis, no se trata de una proposición de matrimonio. Este artículo solo pretende se una pequeña reflexión sobre lo que supone tener una mascota. Cuando decidimos adquirir una mascota tenemos que pensar que vamos a hacernos responsables de un ser vivo que dependerá de nosotros para casi todo. Aproximadamente durante 15 años tendremos que hacer un hueco en nuestras vidas para proporcionarle: espacio suficiente, tiempo para jugar y relacionarnos con él, dinero para alimentarle y llevarle al veterinario y sobre todo paciencia para educarle y cuidarle cuando caíga enfermo. Este compromiso es de 24 horas al día 365 días al año y, hasta que la muerte os separe. No queremos decir con esto que tengas que estar todo el día pendiente de él, pero sí que tienes que pensar que tus obligaciones no son estacionales, sino continúas: tienes que prever los fines de semana, las vacaciones, etc. En cierta forma es una de las decisiones más importante que tomarás a lo largo de tu vida. PIENSA EN EL FUTURONo hace falta que llames a ninguna pitonisa, tan solo te pedimos que seas previsor, puede que ahora dispongas de tiempo suficiente pero esta situación ¿cambiará previsiblemente en los próximos años?. Por supuesto el futuro es una incógnita para todos, pero sí hay pistas claras que pueden orientarnos: Si no trabajas, a no ser que seas muy afortunado, es poco probable que esa situación se pueda mantener indefinidamente, antes o después encontraras trabajo ¿qué harás entonces con tu compañero?. Si eres estudiante pasa lo mismo, en algunos años tu visa será completamente distinta, tendrás otras responsabilidades ¿serías capaz de renunciar a un trabajo porque no te deja tiempo para tu mascota? Probablemente no, en ese caso quizás debas esperar a ver que horarios tienes en tu nueva vida. Otro problema suele ser la vivienda, aunque no resulta imposible encontrar una vivienda de alquiler en la que admitan animales, si es cierto que en la mayoría no están permitidos, por ello debes saber que si te haces cargo de una mascota tendrás que emplearte a fondo para encontrar un piso de alquiler en el que os admitan a ambos, tendrás mucho menos entre lo que elegir. Si vas a comprar en lugar de alquilar lo tienes mucho más fácil, en muy pocos edificios los estatutos prohíben tener animales. Infórmate antes de comprar. ¡QUE LINDO CACHORRITO!Si adquirimos un cachorro, los gatos y atenciones se multiplicarán al menos por tres casi hasta el año de edad. Las primeras vacunas, la comida de cachorro (más cara que la de adulto), la compra inicial de los útiles necesarios y los inevitables destrozos. Pero el dinero no es lo que realmente acaba por desesperarnos, sino el trabajo que dan. Si nos decidimos por un perro habrá que pensar que de cachorro, hasta que no este totalmente inmunizado no podrá salir a la calle, eso significará que la casa será su wc durante los primeros meses. No confíes en que lo hará todo sobre un periódico y no te manchará la casa, eso solo ocurre la mitad de las veces, cuando traes a casa un perrito lo primero que deberías comprar es una fregona. Los cachorros ocasionan otros trabajos extra, como darle de comer cuatro o cinco veces al días y, sobre todo, educarle. Puede ser desesperante andar por la casa con una pequeña piraña colgando de tus cordones. Con un gato todo será más sencillo, la comida se puede quedar puesta todo el día y usará el arenero como wc desde el principio, pero sigues teniendo un pequeño demonio repleto de vitalidad deseando hacer escalada por tus pantalones, o practicando las leyes de la gravedad con tus figurillas de cristal. Los pequeños necesitan que les dediques tiempo y mucha paciencia, solo así aprenderán a comportarse. Si el animal va a pasar más de cinco horas seguidas solo al día, te recomiendo que olvides la idea de adquirir un cachorro. Adopta un animal adulto. UNA DECISIÓN DE TODOSHay que planificar un “modus operandi” repartir las responsabilidades, determinar quien se hará cargo de los gastos, como repartir los cuidados, etc. El entusiasmo inicial nos pueden empujar a asumir demasiadas responsabilidades que luego no seremos capaces de afrontar por ejemplo porque nuestra jornada laboral se prolongue en ocasiones más de lo esperado, si no disponemos de un “Plan B”, o sea, de una persona que se haga cargo entonces de nuestras responsabilidades, será el animal el que acabe sufriendo las consecuencias, de ahí la importancia de hablar con toda la familia antes de traer a casa una mascota ya que es algo que les afectará a todos. Si traemos al animal para satisfacer a un niño, debemos estar preparados para hacernos cargo de las responsabilidades por nosotros mismos, tener una mascota (sobre todo un perro) puede resultar demasiado trabajo para una persona solo, tanto más para un niño, no podemos confiar en su palabra de que se hará cargo de él. Si todas la familia no esta de acuerdo debemos olvidar esa idea. Si finalmente decidimos seguir adelante debemos, sin embargo, involucrar a los niños en los cuidados y la educación de la nueva mascota, pero encomendándoles tareas que sean capaces de cumplir, por ejemplo pordemos encargarles de las comidas y del cepillado, así aprenderán que tener un animal supone unas responsabilidades pero serán capaces de afrontarlas y se sentirán útiles sin agobiarse. |
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