
Hay quien le atribuye a los perros una capacidad misteriosa, un sexto sentido, una especie de don para la premonición. ![]() |
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| Sin llegar a este grado de misticismo lo que si podemos reconocer sin miedo a equivocarnos es que nuestros perros no perciben el mundo tal y como lo vemos nosotros,, escuchan sonidos inaudibles para el hombre, tienen una visión distinta a la nuestra... en definitiva preciben el mundo de otro modo. | |
En general nos superan ampliamente en lo que a los sentidos se refiere. Podemos hacer un esfuerzo en entender como ven ellos el mundo, con menos enfoque, sin definición de los colores secundarios... podemos incluso tratar de imaginarnos la diferencia entre su sentido del |
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oído y el nuestro: imaginamos que escuchan sonidos en la lejanía que nosotros no percibimos y comprendemos que incluso oyen algunos que por su frecuencia están vetados para el ser humano, pero en general por mucho que nos esforcemos, resulta imposible comprender el mundo desde su punto de vista. |
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OJOS DE CAZADOR NOCTURNO Solemos pensar que la vista del perro es como la del hombre pero peor. Es un error: no es peor ni mejor, tan solo distinta. Adaptada a la necesidades de la vida salvaje. Tiene un mayor ángulo de visión que el del ser humano y tiene el sentido de la vista mejor adaptado a la vida nocturna que nosotros. No perciben los colores tan bien como el hombre, puesto que esta información es secundaria para ellos en la naturaleza, a cambio tienen la vista más especializada para percibir el movimiento, algo fundamental para cazar o huir de depredadores. |
Más aún si nos centramos en el sentido que tenemos más diferenciado: el olfato. Apenas podemos llegar a comprender que la mayor parte de la información que nuestro perro recibe del mundo proviene de este sentido que nosotros apenas utilizamos y al que estamos acostumbrados a ignorar. |
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Imagina que tuvieras un don, algo parecido a una cámara del tiempo y que al llegar a una habitación pudieras “rebobinar” y ver lo que ha ocurrido allí hace horas, tal vez días. Imagina que tuvieras la capacidad para captar los sentimientos de las otras personas, sus emociones, sus mentiras... eso es lo que nuestros perros hacen, como parte de su vida diaria, con toda la naturalidad del mundo. |
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El mundo esta plagado de señales químicas que el hombre simplemente ignora porque no percibe, pero que siguen estando ahí. Tendemos a humanizarlo todo, a ignorar lo que no nos resulta útil, al olvidarnos de ellos, pero tenemos que comprender que para nuestro perro el mundo es distinto al que nosotros percibimos. Para él el paseo por el parque se convierte en un auténtico acontecimiento social. |
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El sentido del olfato para el ser humano es insignificante, mientras que la pérdida del oído la conocemos como sordera, la de la vista ceguera, casi nadie conoce el nombre que se da a la pérdida del olfato: anosmia. |
LAS SEÑALES OLFATIVASNo estamos exagerando si decimos que el olfato es el más importante de sus sentidos, al menos en cuanto a la vida social se refiere. Los cachorritos nacen sordos y ciegos, pero con el sentido del olfato desarrollado, lo que les permite reconocer a su madre y encontrar las mamas donde alimentarse esos primeros días de vida donde el mundo es un lugar cálido, silencioso y oscuro. |
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![]() | Del mismo modo nuestros canes encuentran signos distintivos en los olores de la orina o las heces. No solo averiguan mediante este procedimiento a que perro pertenece la marca olfativa, sino otros datos de interés como el estado del ciclo sexual en las hembras. Atendiendo al tiempo que dedican los perros a examinar algunas marcas, deberíamos plantearnos la complejidad de la información que pueden llegar a aportarles. En un simple paseo nuestro perro puede averiguar olfateando si hay algún perro nuevo en el barrio, si la cocker del vecino ha entrado ya en celo, o si el perro del quinto acaba de pasar por allí o se encuentra ya lejos. A su vez se prestará a dejar sus propias marcas, sus propios mensajes. |
Tanto hembras como machos utilizan esta forma de comunicación, si bien es en los machos donde este comportamiento parece más evidente. Han desarrollado incluso una postura “específica” levantando la para al orinar para poder dejar una marca más alta y por lo tanto más “visible” y perdurable que una en el suelo. Los cachorros que aún no han alcanzado la madurez sexual orinan acuclillados, tanto hembras como machos en las misma postura. Solo al llegar a la pubertad el macho empezará a levantar la pata y a prestar más interés a las marcas olfativas. |
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No solo la orina, sino también las heces sirven como medio de comunicación, con la ventaja añadida de que son mucho más visibles que un residuo líquido, por eso algunos perros se esfuerzan en buscar un sitio elevado donde defecar y luego escarban en el suelo, no para enterrarlo como se pretendía en un principio, sino para hacer más patente su marca mediante los arañazos en el suelo. De hecho los perros carecen de glándulas sudoríparas en el cuerpo, a excepción de las plantas de las patas, entre los dedos, por lo que se piensa que estas no tienen realmente una función de refrigeración corporal sino que sirven para dejar una marca olfativa. |
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Cuando nuestro perro orina sobre un árbol o farola no está, en realidad, marcando su territorio, la prueba la tenemos primero en que en cuanto lo sacamos a un lugar desconocido el perro se dedicará con efusión a orinar todos los rincones, cuando es evidente que no puede considerar ese lugar inexplorado como su territorio. Otra muestra la tenemos en el comportamiento de dos machos cuando se encuentran en un parque: primero se cuadrarán, intentando averiguar las intenciones del rival mediante su postura, mientras que ellos ponen “cara de pocker” para impresionar al otro, una vez cerca comenzará el examen olfativo, primero nariz y luego, si todo va bien, glándulas anales. Una vez en este punto es difícil que se peleen puesto que la posible rivalidad se medirá en el árbol más próximo con una “guerra química” consistente en continuas marcas de orina, por turnos, que el rival explorará antes de dejar su propia muestra. A los seres humanos este comportamiento puede llegar a parecernos absurdo puesto que lo encontramos carente de sentido, pero para el perro es auténtica comunicación y facilita sus relaciones sociales. |
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Resulta desesperante en ocasiones llevar a tu perro –macho, se entiende- a un recado cuando comprendes la importancia de las marcas olfativas, puesto que no quieres negarle el privilegio a oler cada árbol, cada esquina... por eso he enseñado a diferenciar a mi perro dos situaciones totalmente distintas: mi paseo, dónde él me acompaña mientras yo hago algo y su paseo, durante el cual yo le acompaño a él y le dejo que se explaye en sus “manifestaciones” sociales. Hay quien pretende que sacar al perro sea en realidad un pulcro paseo y no le permite pararse a oler, a marcar, a saludar a sus compañeros caninos... puede que ellos sean parte de nuestra familia, pero no podemos negarles el pertenecer a otra gran familia, la de los cánidos. No podemos evitarles desarrollarse según su naturaleza. |
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